Es un negocio previamente rentable y probado como exitoso por una persona denominada "Franquiciante", basado en una estructura, la cual es operada a través de establecimientos de comercio, que aunque proyectan la misma imagen corporativa son de propiedad de personas independientes denominadas Franquicitarios. Mediante su sistema, el Franquicitario “adquiere” el conocimiento, experiencia y metodología de dicho negocio.
La Franquicia: Un Sistema que Funciona
La relación entre las partes se regula a través de un contrato mediante el cual el Franquiciante le concede al Franquiciatario, bajo determinadas condiciones, el uso de su marca, de su fórmula comercial, de su “know-how” operativo; y por otro lado, el Franquiciatario se compromete a gestionar la actividad con la misma imagen, políticas comerciales, estándares operativos y cualitativos establecidos por el Franquiciante.
La franquicia se ha consolidando como el más importante sistema de distribución tanto en el área de los productos, como en el de los servicios.
Los expertos afirman que pronto más del 70% de toda la venta al por menor de los Estados Unidos será gestionada por puntos de venta en franquicia.
La franquicia sabe integrar de modo óptimo el espíritu de iniciativa y la profesionalidad del empresario individual con la economía de escala y la fuerza de una potente red nacional o internacional.
Ventajas del Sistema de franquicias
Ponen a disposición de los Franquiciatarios una fórmula empresarial probada.
Es una excelente forma de hacer negocios para uno mismo, pero no por uno mismo.
Economías de escala
Menores costos, mejores descuentos y términos de pago.
Apalancamiento en la “Red”
Acceso a “mejores prácticas”, mercadeo, etc.
Investigación y desarrollo
Diferenciación de servicios, clientes más satisfechos.
Menor riesgo y mayor probabilidad de éxito
Después de 5 años el 95% de las franquicias continúan operando vs. 48% de los negocios independientes.